Día Mundial del Alzheimer

Invertir en Salud para no gastar en Enfermedad

Las enfermedades neurodegenerativas plantean nuevos retos a la medicina y a la sociedad
El Dr. Ramón Cacabelos, Catedrático de Medicina Genómica y Presidente de la Asociación Mundial de Medicina Genómica, es uno de los científicos más destacados a nivel internacional en la investigación de enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer o el Parkinson, y en la implantación de una Medicina Personalizada.

Desde el Centro Médico EuroEspes, hemos desarrollado una vacuna para la enfermedad de Alzheimer y un nuevo producto, Atremorine, para la enfermedad de Parkinson.

-¿Qué representan las enfermedades neurodegenerativas?

Son una categoría de trastornos cerebrales que se están convirtiendo en problemas prioritarios de salud mundial. El Alzheimer es el trastorno neurodegenerativo más frecuente; afecta a más de 50 millones de personas; su frecuencia aumenta del 1% a los 60 años a un 30% a los 80 años; y en Europa cuesta 160.000 millones de euros; unos 20.000 euros por paciente al año. El Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente.

-¿Por qué se producen?

La característica común de las enfermedades neurodegenerativas es la muerte prematura de las neuronas. Tanto en el Alzheimer como en el Parkinson existen factores de riesgo genético, diversas causas medioambientales y factores endógenos de naturaleza carencial, metabólica o ceebrovascular que aceleran la muerte neuronal, causando un deterioro mental progresivo en el Alzheimer, y una discapacidad psicomotriz en el Parkinson.

-¿Qué tratamientos hay?

Los recursos terapéuticos son escasos en el Alzheimer y los fármacos disponibles ineficaces. En los últimos 15 años no se ha aprobado ningún medicamento nuevo para el Alzheimer. Para el Parkinson hay diversos fármacos, como la L-DOPA y los agonistas dopaminérgicos, cuyo problema principal es que con los años pierden efecto, agravan la enfermedad y generan efectos secundarios.

-¿Soluciones futuras?

Lo primero que debemos es que las enfermedades neurodegenerativas están destruyendo nuestro cerebro 20 o 30 años antes de manifestarse clínicamente. Cuando aparecen los primeros síntomas ya han muerto tantas neuronas que la acción terapéutica convencional es ineficaz porque no resucita a las neuronas muertas.

La única solución efectiva es identificar a la población a riesgo en fase asintomática, implantar programas preventivos que eliminen los riesgos patogénicos, y diseñar medicamentos que eviten la muerte neuronal.

Esto requiere un cambio de paradigma. Pasar de una medicina reparadora a una medicina predictiva o invertir en salud para evitar gastos asociados a la enfermedad.