Desde el Departamento de Neuropsicología ofrecemos asesoramiento psicológico a una gran variedad de pacientes, desde adultos con problemas neuropsiquiátricos, trastornos degenerativos o daño cerebral adquirido hasta niños con trastornos del neurodesarrollo o dificultades de aprendizaje.
La valoración neuropsicológica permite definir el estado cognitivo y psicológico del paciente, con el fin de discriminar, de manera precisa, la posible existencia de lesiones o afecciones en el cerebro que repercutan en la vida cotidiana del paciente.
Un diagnóstico neuropsicológico puede ayudar a identificar la presencia de alteraciones cognitivas precoces y leves cuando todavía no implican un compromiso de la actividad diaria del paciente.
Esta detección temprana resulta especialmente importante en patologías como las demencias, así como en procesos metabólicos y tóxicos, en los que contar con herramientas que faciliten el diagnóstico diferencial resulta prioritario.
Generalmente se recomienda realizar una evaluación neuropsicológica cuando existen sospechas, síntomas, o quejas relacionadas con la memoria, la atención o el razonamiento.
Las enfermedades de naturaleza neurológica, como las demencias o los accidentes cerebrovasculares, suelen cursar con cambios en la capacidad de concentración, memoria, razonamiento e incluso en el comportamiento y las emociones.
También se realizan valoraciones neurocognitivas en enfermedades psicológicas y psiquiátricas como la esquizofrenia, la depresión, trastornos de ansiedad, trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) o trastorno de adicciones, entre otros, dado que a menudo conllevan un compromiso del funcionamiento cognitivo de una persona.
Entre las enfermedades neurodegenerativas más frecuentes se encuentran el Alzheimer y otras demencias, Parkinson, esclerosis múltiple, entre otras.
Para contribuir con el diagnóstico de estas enfermedades realizamos los siguientes protocolos:
El Daño Cerebral Adquirido puede ser debido a accidentes cerebrovasculares (ictus isquémicos y hemorrágicos) y traumatismos craneoencefálicos.
Para evaluar las consecuencias del Daño Cerebral Adquirido realizamos el siguiente protocolo:
Para contribuir con el diagnóstico de patologías afectivas y psiquiátricas, como la ansiedad, la depresión, el trastorno obsesivo compulsivo (TOC), la esquizofrenia o el trastorno bipolar, EuroEspes cuenta con los siguientes protocolos:
Entre los trastornos del Neurodesarrollo se encuentran la discapacidad intelectual, el TDAH, los trastornos del espectro del autista (TEA) y los trastornos del aprendizaje, entre otros.
Para contribuir con el diagnóstico de estos trastornos realizamos las siguientes valoraciones: